A veces uno no entiende y se aferra. No somos felices si no cargamos con nosotros un sinfín de cosas que creemos que necesitamos, que son indispensables en nuestra vida. Desde lo material hasta pensamientos, ideas, creencias, que ni siquiera son nuestras. Bultos que nos van quitando espacio, que se van robando nuestra energía, que se transforman en bloqueos y lo peor es que no nos damos cuenta de ello.Hoy creo darme cuenta de los míos, por lo menos de algunos y empiezo por erradicarlos. Hay personas en mi vida que no me aportan, al contrario, me roban. Personas que no me quitan pero tampoco me dan y sólo se llevan mi energía hasta el punto de dejarme sin fuerzas, sin poder, sin esencia. Y yo sin esencia no soy nada. Y me odio por haber permitido en algun momento que se la lleven así tan fácil, sólo con pedirla.
Mi vulnerabilidad me enferma porque me traiciona. Porque me resisto a pensar que el amor no existe porque sé que existe, porque lo he sentido, porque lo veo en el aire, en la vida, en la paz, en lo bueno de las cosas y eso es parte de mi esencia.
Creer. Soñar. Sentir.
Creer que existe el amor. Soñar con el príncipe perfecto. Sentir que te hierve la piel por amor.


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