Estoy cerrando círculos y ciclos que me dan paz, tranquilidad.
Sé que al hacerlo abro la posibilidad de acercarme a mi sueño, a mi realidad, a lo que la vida tiene programado para mí y eso es algo que ya merezco.
Ya entendí que todo el retraso era por mí, por mi aprendizaje, por mi necedad de quedarme parada en el mismo lugar. Por mi miedo a cambiar de aires, a mover esquemas, a modificar patrones.
Ahora ya quiero todo lo que me corresponde, exijo lo que es mío y mi deber es tenerlo.







